Las empresas checas de textiles y vestimenta de la República Checa registraron el año pasado sus mejores resultados en los últimos 12 años

Publicado: 24/04/2018 Países relacionados:  Colombia Colombia

En 2017, las empresas checas vendieron fibras, telas y prendas por valor de 2.180 millones de euros, según una encuesta realizada por la Asociación Checa de Industrias Textiles, del Vestido y del Cuero, escribió el jueves el periodico Hospodářské noviny.

 

Los resultados vinieron dados principalmente por el rápido crecimiento de la economía y por el mayor enfoque en las telas de uso técnico, destinadas a la industria del automóvil, la agricultura, la atención sanitaria y la aviación.
"El crecimiento sugiere una estrecha interconexión entre la industria textil y otras ramas. Está claramente impulsado por la industria automotriz, que usa productos textiles para la producción de muchos de sus componentes ", declaró el director de la Asociación Checa de Textiles, Prendas de Vestir e Industrias del Cuero, Jiří Česal.
Por el momento, las telas de uso técnico representan dos tercios de la producción textil mundial y los expertos dicen que su significado seguirá creciendo. Según Česal, siete de los 10 principales productores textiles del país se dedican a este tipo de telas. El número uno de la República Checa es Juta, que produce textiles no tejidos para la industria de la construcción y la agricultura, seguido por el productor de pañales Pegas Nonwovens.
Según el estudio llevado a cabo por la mencionada Asociación, las empresas de textiles y ropa contrataron el año pasado nuevos empleados y aumentaron sus salarios en promedio más del 7%, llegando a un sueldo medio de 945 euros.
Sin embargo, al igual que en otros campos, las empresas textiles y de prendas de vestir checas se enfrentan a una grave falta de trabajadores.
Checoslovaquia fue en su momento una potencia de la industria textil y del vestido, pero en la década de 1990 la mayoría de las empresas nacionales quebraron debido a las importaciones baratas procedentes de Asia. Muchas fábricas textiles abandonadas todavía se pueden ver en las regiones fronterizas de la República Checa.